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viernes, 18 de noviembre de 2016

LO QUE SOMOS



Cuando contamos a los demás que somos radioaficionados suelen pasar dos cosas, si nuestro interlocutor es mayor de 30 años le puede venir a la mente la imagen de dos camioneros americanos transportando cerveza y usando la radio para eludir a la poli, y si la persona con la que hablamos es menor de 30 años, probablemente no tenga ni idea de lo que es esto. Conclusión: No mostramos correctamente nuestra afición.

Si después de una buena dosis de paciencia, cuando hemos explicado lo que hacemos y hemos logrado mantener la atención de nuestro interlocutor, viene la ya típica pregunta: ¿Y para que quieres esto si ya está Internet? En ocasiones hay suerte y si el susodicho es pescador, por ejemplo, puedes contestar ¿para qué vas a pescar si ya hay truchas en Carrefour?

Y después te suelta eso de: ¿pero esto valdrá una pasta no?

Hace ya tiempo que opino que es mejor que seamos pocos y muy buenos, no obstante, explicar que lo nuestro es una afición científica internacionalmente reconocida en la que usamos un medio físico concreto, que practicamos, experimentamos, triunfamos, fracasamos y que además hacemos buenos amigos sería importante, ya no por captar adeptos, simplemente por demostrar al entorno que se puede usar el método científico sin salir de casa, aunque en ocasiones salgamos y además tomemos cervezas. (Yo sólo Coca-Cola)

Nuestra actividad requiere constancia, disciplina, educación, saber estar, actualizarse permanentemente… y claro, estas son palabras que empiezan a ser muy desconocidas, es mucho mas cómodo ver Gran Hermano.

Y sí, cuesta dinero, pero no es mucho más caro que cualquier otra afición. Aunque hoy en día cuesta mucho dinero solo si quieres.

En 1976, trabajé todo un verano limpiando cocinas y váteres para lograr las 11.000 pelas que me costó mi primera radio de banda ciudadana, hoy en día por 30€ ya tienes equipos monobanda en telegrafía y por poco más en banda lateral, no hace falta hacer como hacíamos en los 80, ir desgastando con los dedos mientras ibamos en el metro una piedra de cuarzo hasta que lograbas la oscilación en la frecuencia que querías. A partir de ese punto ya hay radios de todos los precios.

¿Cómo dar a conocer correctamente nuestra afición?

Cada vez que veo un enlace a algún reportaje que nos hacen siempre lo veo comparado al uso actual de las redes sociales. Considero que no es el camino correcto, esa faceta está de sobra cubierta con Internet, y la mayoría de la gente que buscaba eso empezó a desertar en los 90. A ver si nos enteramos, ¡SOMOS CIENTÍFICOS! A pequeña escala, con los medios de los que disponemos. Hacemos lo mismo que han hecho los investigadores durante siglos, aprovechar la experiencia de los que nos precedieron y mejorarla con los medios actuales a nuestro alcance, y sí, somos capaces de hacerlo. Esto es un selecto club mundial del que mola formar parte.

Damas y caballeros de la radioafición… vamos a mostrar de una vez al mundo de lo que somos capaces de hacer en un rincón de nuestras casas.

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